OBSERVA, DATE CUENTA, ACTÚA

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Mi nombre es Ana Gutiérrez Leal, soy psicóloga deportiva y coach personal y, como a tí, me apasiona el mundo de los caballos y la doma clásica en particular que es el deporte que practico habitualmente.

De la mano de Equidress, iniciamos hoy un camino dirigido a difundir la importancia de enfocar la atención en los aspectos psicológicos que influyen en nuestro rendimiento, tanto en la competición deportiva, como fuera de ella. Y es que la fortaleza mental también se entrena, como no podía ser de otra forma. Pero, antes de continuar, quiero agradecer públicamente a Jaume Escamilla y a Carme Cañas, la confianza que depositan en mí para este tema, así como reconocerles que hayan sabido incorporar el entrenamiento psicológico como un apartado específico dentro del entrenamiento deportivo que ofrecen en su Centro.

En nuestra tarea de difusión, semanalmente publicaremos lo que me gusta llamar “pinceladas de psicología deportiva” es decir, un artículo breve relacionado con aspectos de la psicología del deporte y del  coaching que esperamos que pueda servirte de apoyo y motivación en tu camino de crecimiento deportivo y personal. Si tienes alguna observación, comentario o sencillamente quieres comunicarte conmigo, por favor, no dudes en hacerlo a través de este espacio y estaré encantada de responderte.

 

¿Comenzamos?

Como sabes, el factor psicológico tiene una influencia muy importante sobre el rendimiento. Y no hablamos únicamente del deportivo. Hablar de rendimiento es hablar de resultados en cualquier actividad que desarrollemos: el trabajo, los estudios, las relaciones, etc. Necesitamos aprender a rendir de forma óptima porque nuestra sociedad nos lo demanda así continuamente. Nosotros nos centraremos en el deporte, pero es fundamental entender que lo que vamos a entrenar y a aprender, nos servirá en todos los ámbitos de nuestra vida.

¿Te ha pasado alguna vez que has dedicado horas y horas a prepararte para realizar una actividad y cuando llega el momento de demostrar lo que sabes…. el resultado no es el esperado?¿o te has lesionado y la recuperación parece eterna? ¿qué nos ha pasado? ¿cuáles han sido las causas? Y, sobre todo ¿qué podemos hacer para que, llegado el momento, podamos rendir como sabemos y podemos hacerlo?

Es bueno saber que sí podemos hacer algo. Que la fortaleza mental también se entrena. Y que desde el momento en que nos hacemos conscientes de esa capacidad de entreno, ya hemos iniciado el camino de progreso y de la solución.

Por eso quiero presentarte en este punto de arranque la rutina O-D-A

Me gusta trabajar con acrónimos porque generan una idea rápida, precisa y duradera de las ideas que expresan. Prepararos porque los que me sigáis, vais a aprender unos cuántos acrónimos conmigo.

Pues bien, la rutina ODA implica:

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Porque muchas veces somos nuestro peor enemigo y no es el adversario el que nos derrota, ni las dificultades de la situación ante la que nos encontramos, sino nuestras propias dudas, nuestro propio miedo y nuestra falta de concentración. En definitiva, nuestra actitud mental.

Pero ahora imaginemos que en esos momentos en que las cosas se tuercen lo que hacemos es detener el tiempo OBSERVAR con atención  lo que estamos pensando sobre nosotros mismos, sobre los demás o sobre la situación a la que nos enfrentamos. OBSERVANDO ATENTAMENTE NOS DARÍAMOS CUENTA de que esos pensamientos nos están generando un lenguaje interior ¡que desalentaría hasta al mejor dotado! Notaríamos también que ese lenguaje interior se traduce en una determinada fisiología, en una postura física y una expresión facial que nos delata a la legua sobre nuestra falta de confianza y de recursos.

Y entonces queda ACTUAR. Pero ¿qué podemos hacer para cambiar esa pobre actitud por una actitud plena de confianza y de seguridad?

ACTUAR, desde el conocimiento, y a ser posible desde el AUTOCONOCIMIENTO. Eso sí, ya te digo ahora que al autoconocimiento se llega tras mucho caminar y como premio a la excelencia… Mientras tanto, dispongámonos a ACTUAR con la ayuda de buenos profesionales que nos van a guiar en el uso de las ESTREGIAS más adecuadas para lograr nuestros objetivos.

De eso se encarga precisamente la psicología deportiva y el coachig en particular. De promover procesos de cambio que permitan al deportista conseguir logros extraordinarios, desde su propia responsabilidadad. ¡Y disfrutar del camino!

¿Te apetece iniciar ese camino con nosotros?

Para ello, en el próximo artículo, quiero hablarte de las herramientas que la psicología deportiva pone a tu disposición. Entre ellas, destaca el coaching aunque ya verás que no es la única. Y que los  constantes avances que realizan las Neurociencias nos permiten incorporar nuevas estrategias, aún más eficaces, basadas en el conocimiento profundo de cómo funciona el cerebro y en la interrelación cuerpo-mente.

Y ahora, para acabar, una frase magistral de uno de los mejores golfistas de todos los tiempos, que se podría aplicar a cualquier deporte y a cualquier nivel de práctica.

 

«El golf de alta competición se juega principalmente en un campo de cinco

pulgadas y media: el espacio que hay entre tus orejas.» (Bobby Jones)

 

¡Hasta nuestra próxima pincelada de psicología deportiva!