TÚ ELIGES

Pinceladas n2

Nos despedíamos en nuestro artículo anterior anunciado un repaso de las herramientas que la psicología deportiva pone a tu disposición.

Hablar de psicología  deportiva supone, fundamentalmente, hablar de rendimiento. Y es crucial entender que, en ese objetivo, todo lo que rodea al deportista va a ejercer su particular nivel de influencia. Porque el rendimiento no es más que un reflejo de cómo nos encontramos en cada momento. Esto es así en cualquier actividad que realicemos, pero con más motivo en el deporte hípico porque el caballo es nuestro más fiel reflejo y detecta hasta el más mínimo detalle de nuestro estado emocional. No hace falta que me extienda más en esto. Tú ya lo sabes de sobra y sin duda tienes un sinfín de anécdotas propias que podrías explicar, ¿verdad?

Por eso, quédate con estas dos citas:

La primera de Luis Lucio, Director Técnico de Doma Clásica, de la RFHE:

Una de las primeras cosas que el coach deja claro es que todos los aspectos de la vida del jinete tienen influencia en su capacidad de mejorar. (Luis Lucio. Topiberian, 21/8/08)

Y la segunda de Pep Marí, el jefe del Depto de Psicología del CAR de Sant Cugat:

La persona que quiere alcanzar alto rendimiento en una actividad deberá cumplir con los siguientes requisitos: presentar un estado de ánimo estable, rodearse de un entorno que no reste eficacia a su trabajo, tener muy claros sus objetivos, pagar todo el precio que cuestan estas metas, aprender rápidamente de sus errores y tolerar la presión y la frustración.
(Pep Marí.  Aprender de los campeones, 2011)
 

Te hago reflexionar sobre esto porque tú, que quieres mejorar tu práctica deportiva, tendrás más posibilidades de éxito si concibes tu entrenamiento desde la INTEGRACIÓN y el CUIDADO de todas las variables que son importantes en el deporte. Es decir:

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Nuestra forma de pensar se manifiesta en todas y cada una de estas partes, de forma que podemos decir que mejorando nuestras habilidades psicológicas el conjunto, sin lugar a dudas, saldrá beneficiado.

¿Quieres hacer una prueba?

Es posible que algún día hayas tenido problemas durante una sesión de trabajo y quizá te hayas martilleado a ti mismo con pensamientos del tipo: “¿por qué no me sale… por qué no puedo…. ? no valgo para esto… siempre me hace lo mismo” o frases por el estilo. Observa que en ellas predomina, sobre todo, la queja y la  acusación.

¿Ha sido así alguna vez? Si la respuesta es que sí, ahora fíjate: quita de esas frases la pregunta “por qué” y observa qué afirmaciones son las que quedan. Porque esas ideas son las que te estás diciendo a ti mismo, de forma inconsciente y lo que se fija en tu cerebro creando sentimientos muy negativos de frustración, resentimiento, rabia… Cómo crees que reaccionará tu caballo?

En cambio si ante la misma situación, en lugar de acusarte o acusar a tu caballo,  lo que haces es respirar profundamente y cambiar la formulación de esas ideas sustituyendo los  “por qué”… o los “no, siempre, nunca, etc.” por otras opciones más funcionales, verás cómo cambian tu percepción y tus sentimientos.

 Opciones más funcionales, como por ejemplo: “¿qué puedo hacer para que mis ayudas sean más eficaces? “ o “¿qué provoca la resistencia del caballo?” O todavía más importante y gran pregunta en nuestro deporte, sobre la que volveremos en próximos artículos: ¿cómo puedo mejorar mi técnica? Etc.

¿Te das cuenta? Te has centrado en la estrategia que necesitas desarrollar y no en el problema. Es un ejemplo de como puedes cambiar estados emocionales poco útiles por otros más funcionales y adecuados.

 Esto es fundamental porque aquello en lo que nos enfocamos es lo que marca la diferencia y genera unas emociones u otras. Y unos resultados. Cuidado, pues, con las palabras y el lenguaje que utilizamos porque tienen la capacidad de dirigir nuestra atención y nuestra energía hacia lo que nos beneficia o, de la misma forma, hacia lo que nos perjudica.

 Tú eliges porque puedes hacerlo. Basta con que seas consciente y actúes.

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Verás como con trabajo adecuado y paciencia, desarrollarás las habilidades mentales que van a contribuir, junto a tu formación técnica y tu entrenamiento físico, a que logres el éxito que buscas. Habilidades como estas:

  •  Saber relajarte en los momentos de excesiva tensión. Controlar el estrés
  • Establecer metas oportunas
  • Gestionar los pensamientos
  • Mantener la concentración
  • Controlar la atención
  • Superar los fracasos y aprender de los errores
  • Imaginar y/o visualizar adecuadamente
  • Saber establecer relaciones positivas con los otros miembros de tu equipo

La psicología deportiva te ofrece diferentes técnicas que permiten el entrenamiento y desarrollo de estas habilidades.

 

TÉCNICAS PARA LA GESTIÓN DE LA  ACTIVACIÓN

Relajación, ejercicios de respiración

TÉCNICAS COGNITIVAS

Coaching y Establecimiento de objetivos

Reorganización cognitiva

Detención del pensamiento

Práctica imaginada

Simulación

TÉCNICAS DE NUEVA GENERACIÓN

Mindfulness

Brainspotting – EMDR – EFT

Autohipnosis

Visualización/Simulación

 

Y para acabar el artículo de hoy, quiero hablarte un poquito más en profundidad sobre las técnicas de última generación:

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Gracias a los constantes avances de las Neurociencias nuestra disciplina esta en permanente actualización. Las llamadas técnicas Cognitivo-Conductuales de 3ª generación vienen a suponer una alternativa a los procedimientos clásicos de la psicología del deporte, como el trabajo por objetivos. Estas técnicas cobran cada día más auge por su eficacia y se basan en el conocimiento creciente de cómo funciona el cerebro a través de las técnicas de neuroimagen que nos permiten ahora saber con certeza qué áreas y funciones cerebrales se activan con cada estimulación.

Así, es posible demostrar algo, por ejemplo, que ya se intuía y que muchos estudios habían apuntado, como es que las áreas cerebrales que se activan con la práctica real y con la práctica imaginada SON LAS MISMAS.

Apasionante ¿verdad?

Esto abre la puerta a reforzar el entrenamiento con lo que podríamos llamar entrenamiento virtual, es decir, con prácticas de simulación, meditación, visualización, etc. porque sabemos que refuerzan las conexiones neuronales que necesita la práctica deportiva. De hecho, vienen ya formando parte del programa de entrenamiento de muchos deportistas de élite.

No creas que es nada nuevo, ni extraño. Las técnicas meditativas se han utilizado desde  tiempos inmemoriales, sólo que ahora su eficacia se ve respaldada por la evidencia científica. Trabajan la concentración mediante la observación  de los pensamientos y las emociones sin juzgarlos.

Aquí, en Occidente y en nuestros días, las hemos encuadrado en lo que se conoce como Mindfulness (conciencia centrada en el aquí y el ahora) y se utiliza en multitud de ámbitos: el deporte, la educación, la salud, el mundo empresarial, etc.

Se suele comentar que es una práctica “simple pero no sencilla”, es decir, fácil de entender en sus conceptos y ejercicios, pero difícil de aplicar por la tendencia que tiene la mente no entrenada a vagar. Solemos funcionar la mayor parte del tiempo con piloto automático, con la cabeza en cualquier lado salvo en lo que estamos haciendo en ese momento.

La gran aportación del Mindfulness es la reducción de la tensión. Esta técnica se enfoca en enseñar a los deportistas a transformar sus pensamientos, emociones y sensaciones mediante su aceptación, sean los que sean, en lugar de luchar contra ellos para eliminarlos. El resultado es una drástica reducción de la tensión emocional y, por lo tanto, una mayor eficacia para gestionarla.

Para TRANSFORMAR =>  ACEPTACIÓN frente a CONTROL.

¿Verdad que cada palabra habla por sí misma?

Espero que esta pincelada contribuya a despertar tu curiosidad e interés por el fantástico mundo del lenguaje y de la transformación sin juicio. Recuerda: las palabras son el reflejo del pensamiento. Cuida cómo te hablas porque con tus palabras estarás creando tu propia realidad.

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